Y podría …

Y podría decirte…

Y sin embargo no digo nada…

Y es que siento que se ha secado el mar de palabras,

ese en el que tantas veces nadé para encontrarte…

Y podría escribirte y tal vez de ese modo hablarte,

pero mi bolígrafo no tiene tinta y mi mano ya no quiere sujetarlo,

como tampoco quiere mi cuerpo sujetar un alma.

Cómo la arena entre las manos se nos derrama la dicha,

como tormenta de verano siempre logra,

agarrarnos sin paraguas.

Y ahora que las palabras ya no existen y las miradas no hablan…

Queda la inmensidad del silencio,

que muchas veces inmutable nos habla…

Ese mismo silencio tiene hoy para nosotros, todas las respuestas.

De nada sirven las murallas ni las torres,

…el silencio logra derribarlas…

A tí te escribo, tú que esperas mil palabras

y encuentras a tú lado, lo que tal vez,

no esperabas…

El mismo silencio que pusiste un día;

cuando yo esperé…. que me hablaras…

 

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