Sueños…

Me caían encima como gotas de rocío justo cuando debía estar despierta y no soñando…

Justo en el momento tímido del humor robado…

y la noche me agarró sin luna y yo contemplando, como el mar furioso, sin más los sueños se iba tragando…

Subí­ la escalera y vi­ a tu piso roto, llevando madera para poder parcharlo.

Pero justo en el medio el escalón mojado, las lágrimas tuyas se encontró llorando.

Lástima me dije, no parcho esos llantos…

y bajé de prisa a seguir andando…

El sol ya asomaba entre mis dulzuras y me eché a reír,

no pude evitarlo…

Cuando más intento estar de vigilias … más sueños conozco y por ellos canto…

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